Xena: la princesa guerrera es considerada una sencilla serie de televisión de aventuras cuyos ingredientes fundamentales son las dos protagonistas de la serie y su evolución psicológica, los atractivos exteriores neozelandeses y la música, compuesta por Joseph LoDuca.81 Hay quien incluso ha dicho que la serie es televisión inteligente que aparenta ser telebasura.82
Aunque los personajes y las historias de la serie son anteriores a Cristo, los temas, emociones y relaciones de la serie están muy conectados con el mundo actual.83 Además, la serie hace una particular interpretación del mundo antiguo. Por ejemplo, representa a la diosa del amor y la belleza, Afrodita, como una niña tonta y mimada.83 84
Una de las críticas que más se ha hecho a la serie es la inverosimilitud de las escenas de combate, pues en ellas los personajes dan volteretas imposibles, caminan por las paredes e incluso mueven objetos con la mente. Dichas escenas están inspiradas en las películas de acción hongkonesas.34 85 También se critica a la serie porque muy a menudo mezcla conscientemente épocas, hechos y personajes históricos. De este modo, es posible ver en ella tanto a dioses griegos como a personajes bíblicos, romanos, escandinavos, árabes y orientales; así como hechos tan distantes en el tiempo como el enfrentamiento entre David y Goliat, el nacimiento de Jesús, o la batalla de Maratón.85 Por último, otro defecto general de la serie son sus múltiples incoherencias argumentales.
La primera temporada de la serie fue abordada sin muchas pretensiones, ya que los productores no apostaban mucho por ella. Los efectos especiales eran, así mismo, bastante modestos.81 Durante esta temporada abundaron las tramas basadas en mitos griegos y se puso interés en definir la personalidad de las dos protagonistas.81 En la segunda temporada se mejoraron los efectos especiales, se consolidó la relación entre Xena y Gabrielle y se acrecentó la solidez de las historias.86 Como nota negativa de la tercera temporada, es preciso señalar que se dio preferencia a la funcionalidad de ciertos episodios en detrimento de las historias y de la esencia de los personajes.87
No obstante, en la cuarta temporada, el nivel de la serie volvió al de los dos primeros años en cuanto a calidad.88 En dicha temporada se pudo apreciar una transformación en la estructura de las historias y el tratamiento de los personajes. Se acentuó la dimensión espiritual de la serie y los mitos griegos perdieron relevancia en las tramas.88 La quinta temporada supuso un bajón en la calidad de la serie. A ello contribuyó el embarazo de la actriz principal, Lucy Lawless, que obligó a los productores a introducir un precipitado giro argumental.89 La quinta temporada también supone el inicio de las referencias al cristianismo en la serie.89 Por último, en la sexta temporada, el nivel de la serie volvió a subir: se mejoraron los efectos especiales y las historias, que eran acompañados por la excelente música de Joseph Lo Duca.90
